¿Quién? La iniciativa SEVILLA SE LEVANTA surge como un nuevo paso, una nueva etapa, a partir del trabajo realizado durante casi cuatro años por SEVILLA SE MUERE – INICIATIVA CIUDADANA SEVILLANA.
Durante ese tiempo hemos estado trabajando por la mejora de la vida en Sevilla, denunciando públicamente la mala gestión de Muñoz y de Sanz, cuyos mandatos no han hecho sino incrementar la deriva en el gobierno de la ciudad desde 2011.
SEVILLA SE MUERE nació como un movimiento vecinal con los objetivos de denunciar el impacto de la turistificación, la barificación y, en general, la degradación del espacio común y los servicios públicos en nuestra ciudad. En definitiva, ha defendido que Sevilla debe ser una ciudad para vivir y no sólo un decorado o un “parque temático” enfocado en el turismo masivo.
SEVILLA SE MUERE ha llevado a cabo múltiples acciones encaminadas a conseguir sus fines, entre ellas la redacción de alegaciones a ordenanzas municipales -como la de veladores y la de viviendas de uso turístico-; la presentación de escritos y denuncias ante distintos organismos; la colaboración con asociaciones vecinales, medioambientales y patrimoniales; la interlocución con los distintos grupos municipales; la realización de múltiples comunicados de prensa para trasladar a los sevillanos nuestra posición; la convocatoria de concentraciones de rechazo hacia las situaciones que hemos denunciado y el mantenimiento constante de una activa tarea en redes sociales.
Por desgracia para nuestra ciudad y para los sevillanos constatamos que, a pesar de la actividad que desde SEVILLA SE MUERE se ha venido desarrollando, las problemáticas contra las que luchamos no hacen sino incrementarse, de la mano del desprecio con el que los gobiernos municipales tratan a la ciudadanía y a las distintas asociaciones.
Una vez comprobado que la palabra de los vecinos y de las asociaciones no cuentan nada para los gobernantes, más preocupados en satisfacer a los lobbies -para los que parecen trabajar- que a los ciudadanos -a los que se deben- y al verdadero interés general, y, después de mantener un proceso de reflexión, concluimos que es necesario crear una iniciativa política, sin ser políticos, para desde donde corresponde poder tomar las medidas oportunas en defensa de la ciudad de Sevilla y los sevillanos.
¿Qué? Crear un partido de ciudadanos de Sevilla, profesionales en sus respectivos ámbitos, sin adscripción política, comprometidos con la sociedad y la mejora de la calidad de vida en nuestra ciudad. Un partido de sevillanos para los sevillanos, sin más. Un partido netamente municipalista. Independiente de corrientes ideológicas y transversal, porque nacemos convencidos del pragmatismo en la gestión municipal, en el esfuerzo por el bien común de la mayoría de los vecinos y residentes, sin partidismos al uso como hasta ahora.
¿Por qué? La creación de SEVILLA SE LEVANTA viene motivada por la cada vez más preocupante mala gobernanza de la ciudad. Hemos podido analizar, en profundidad, que desde 2011, con Zoido, Espadas, Muñoz y Sanz, Sevilla es gobernada por los lobbies o grupos de presión y de intereses económicos y empresariales, sin contar con los sevillanos. Bajo dichos mandatos se han venido realizando políticas que perjudican la vida en la ciudad, empeoran los servicios públicos y rompen el equilibrio entre los barrios. Traemos el principio claro de invertir los fondos públicos en las necesidades objetivas de la mayoría de los residentes y que aquéllos se ajusten al interés general.
La verdad de fondo es que a los ciudadanos nos han robado la política, porque votamos una vez cada cuatro años y después gobiernan sin -contra- nosotros. Creemos necesario que el ciudadano de a pie tenga un partido que sólo se deba a él y no a lo que le mande una ejecutiva desde fuera de Sevilla, que lo que se haga en nuestra ciudad sea pensado, reflexionado, compartido y contrastado con los sevillanos. Queremos aportar una nueva mentalidad a la política municipal que no ha existido antes en Sevilla.
Crear SEVILLA SE LEVANTA es la única opción que nos deja la situación actual en la que el peor alcalde de la historia reciente de Sevilla, con el presupuesto más alto hasta la fecha, gobierna de espaldas a la gran mayoría de los residentes y a favor de los lobbies turistificadores (hosteleros, hoteleros, inmobiliarios y de eventos). Sevilla ha perdido calidad de vida, se ha convertido en una ciudad inhóspita, más cara, más sucia y ruidosa (se alienta y favorece la cultura del ruido), con un modelo turístico -único sector económico que contemplan- basado en la masificación y la despersonalización de la urbe, que genera una pérdida de usos e identidad en sus barrios. La multiplicación de Viviendas de Uso Turístico por nuevos barrios no frena el inmenso problema del Casco Histórico y zonas adyacentes, sino que convierte cada vez a más zonas en un invivible Parque Temático en el que la proliferación sin límite de Apartamentos Turísticos y de Hoteles son una verdadera lacra que expulsa, maltrata y obstaculiza el derecho a la vivienda.
En Sevilla hay una carencia alarmante de vivienda pública destinada al alquiler social para familias y personas con problemas de acceso a su primera vivienda. La vivienda vive su peor momento por unos precios inasumibles, ya que los inversores que especulan están comprando la ciudad y echando a los residentes de siempre, que no pueden competir contra esta nueva manera de inversión de grupos internacionales.
No se pone freno efectivo al abuso de la acción barificadora y veladorizadora. El descontrol resta mucha calidad de vida a los sevillanos en favor de restauradores y hosteleros, que van contra el uso razonable de calles y plazas para los vecinos. El carácter subsidiario del espacio para veladores ha sido invertido y ahora el espacio público es de preeminencia hostelera y anecdótico para el viandante. Además, muchas de las obras de peatonalización o ampliación de acerados, pagadas con el dinero público, son actualmente sólo de
aprovechamiento para la hostelería, sin olvidar, por último, que la concatenación de zonas para veladores deriva en un problema de ruido que atenta contra el derecho al descanso de los vecinos.
La movilidad diaria es una pesadilla y la carencia de infraestructuras de transporte un lastre del que no nos deshacemos. Desde el gobierno local se pretende hacer de Sevilla un lugar de actividades y eventos continuos, a una escala inasumible, que no deja respirar a los vecinos y que compromete la seguridad de los barrios. La progresiva pérdida del espacio público, cedido sin consentimiento ni planificación a los referidos lobbies, compromete el uso y disfrute de los sevillanos de algo que es de todos, además de impactar muy negativamente contra el derecho a la movilidad, la accesibilidad universal y el derecho al descanso (que compromete la salud de los vecinos). Se pierde el comercio tradicional. Se dificulta enormemente el acceso a la vivienda (sobre todo por el nocivo efecto de la transformación de los usos residenciales para alojamientos turísticos). Se abandona el cuidado de muchos barrios, desviando servicios municipales hacia las zonas más turístificadas, lo que no hace sino aumentar la distancia entre los sectores de la ciudad y las desigualdades entre ellos.
En Sevilla las últimas corporaciones municipales no han contado con una planificación ordenada y sensata en el desarrollo urbanístico, ni con un adecuado control de ejecución de obras en el viario público, lo que sufren los sevillanos especialmente a día de hoy. Se permite además que los verdaderos planificadores urbanísticos sean los grupos inversores, dando así vía libre a la sobreexplotación privada.
En nuestra ciudad se degrada el Patrimonio Histórico. Paralelo al proceso de invasión de los pisos turísticos asistimos a demoliciones y modificaciones que están afectando muy gravemente a la conservación de nuestro caserío histórico. La apuesta de las anteriores corporaciones por la absoluta eventización es otro de los graves problemas que se cierne sobre Sevilla y perjudica a los vecinos –con la proliferación de ruido–, al Patrimonio Histórico o al Arbolado y la Fauna, como ocurre con el espectáculo de Luces en el Real Alcázar, o el Festival Icónica en la muy deteriorada Plaza de España, a muy pocos años de que se celebre el Primer Centenario de la Exposición de 1929. Desde el Ayuntamiento tampoco hay intención de frenar la destrucción paulatina de la Avenida de la Palmera, ni de mantener ni conservar las infraestructuras y dotaciones del espacio que en 1992 albergó la Expo, lo que compromete la prosperidad del mismo Parque Empresarial y el propio Legado de la Exposición Universal. Emblemas de ese abandono son el Auditorio Rocío Jurado y los próximos Jardines del Guadalquivir y Americano. Se recalifica el Canal de los Descubrimientos y se cierra el Pabellón de la Navegación, en lo que parece de nuevo una apuesta por la especulación y la privatización de espacios públicos.
En nuestra ciudad se degrada el Patrimonio Natural. Se planean pelotazos urbanizadores en espacios tan sensibles como la Dehesa de Tablada, el Cortijo del Cuarto o las Lagunas de Sevilla Este o en terrenos públicos como en el Sector Sur, en el Barrio Portuario, a espaldas de sus vecinos. Se incumplen acuerdos como el de destinar todo el espacio del “Pulmón Verde” a parque y se destrozan jardines como el de Manuel Ferrand en Los Remedios. Se gestiona pésimamente el Arbolado de la ciudad, valiosísimo para rebajar la temperatura de los espacios ante el calentamiento global, con la pérdida masiva de arbolado adulto. El cuidado animal no puede ser más lamentable, con un zoosanitario en terribles condiciones o un pésimo cuidado en la alimentación y cuestiones veterinarias de las aves de los parques.
Se guarda silencio ante el gravísimo problema de los vertidos de la nueva mina de Aznalcóllar al Guadalquivir, que comprometen el ecosistema y la salud pública también de Sevilla y su término municipal.
El gobierno municipal aboca a Sevilla a un empobrecimiento de la vida cultural, consecuencia también de su mercantilización como producto turístico, en la que, frente al producto de calidad, lo que se vende es el evento multitudinario y realizado en espacios inadecuados. El Auditorio Rocío Jurado roza cada día más su destrucción absoluta y las obras en el Lope de Vega se eternizan, mientras asistimos a la prostitución de los Jardines del Alcázar o de la Plaza de España con usos que les son claramente perjudiciales año tras año. La intervención y restauración de edificios históricos como las Atarazanas, más allá de la polémica acerca de la idoneidad en su ejecución, formas y materiales, no han ido de la mano del correspondiente proyecto de puesta en valor ni museográfico.
Sevilla continúa liderando el ranking de Barrios más pobres de España. Los cortes de luz en los mismos constituyen un problema enquistado. La limpieza en los barrios es muy deficitaria. Las infraestructuras necesarias en aquéllos no tienen fecha. Las obras y supuestas mejoras que se ejecutan en la ciudad se hacen sin orden ni concierto y la mayoría de las veces en agravio de las zonas menos favorecidas.
La falta de diálogo con la sociedad civil marca el desgobierno de Sanz. Los proyectos estratégicos e infraestructuras, materia de la que adolece históricamente Sevilla, no avanzan, entre otros motivos, por no saber el alcalde relacionarse, gestionar y mediar, a través del diálogo, con otras administraciones.
¿Cuándo? Entendemos que es nuestro tiempo, el de un movimiento ciudadano responsable y comprometido para estar entre las candidaturas elegibles en las próximas elecciones municipales de 2027. Los sevillanos tendrán así una nueva opción propia -sin ataduras a direcciones regionales o nacionales- para gobernar Sevilla. Pensado por sevillanos de a pie para sevillanos de a pie. Un partido de aquí, creado por residentes no políticos, para los de aquí. No tenemos otro interés que el bien común. La prioridad en que las necesidades de la mayoría se solucionen por la vía del presupuesto municipal y una gestión eficaz y transparente.
Las elecciones municipales de mayo de 2027 son la única oportunidad para que los vecinos y residentes puedan cambiar la mala acción gubernativa, partidista e ineficaz de los anteriores gobiernos por una nueva gobernanza para todos y contando con todos.
¿Dónde? SEVILLA SE LEVANTA tiene el 100% de sus esfuerzos centrados en Sevilla. Estamos abiertos a la participación de todos los sevillanos concienciados de que nosotros, sin los partidos políticos de siempre, podemos cambiar la actual forma de gobernar por una buena gestión que mejore la vida de los ciudadanos. Vamos a trabajar para todos y vamos a hacerlo con diálogo permanente con vecinos, asociaciones, trabajadores municipales y otras administraciones.