Análisis y propuestas para mejorar Sevilla
PARTE 1
Hoy no venimos simplemente a hablar de unas siglas. Venimos a anunciar que un grupo de sevillanos ha decidido dar un paso adelante. Sevilla Se Levanta.
Lo hacemos porque creemos que Sevilla necesita un cambio profundo en la manera de entender y gestionar su Ayuntamiento.
No venimos a hacer política de partido, sino política municipal. No queremos preguntarnos si una propuesta es de izquierdas o de derechas, sino algo mucho más sencillo: ¿es buena para Sevilla?, ¿mejora la vida de sus vecinos?, ¿protege nuestros barrios, nuestra vivienda y nuestros servicios públicos?
Si la respuesta es sí, la apoyaremos. Si es no, venga de quien venga, la denunciaremos.
DE DÓNDE VENIMOS
Sevilla Se Levanta no aparece de la nada. Somos la evolución del movimiento ciudadano Sevilla Se Muere, nacido para denunciar problemas que considerábamos ignorados o insuficientemente atendidos: turistificación, pérdida de vivienda residencial, deterioro del espacio público, ruido, proliferación de eventos, determinadas decisiones urbanísticas, problemas de limpieza y pérdida de calidad de vida en los barrios.
Hemos presentado escritos y alegaciones, hablado con asociaciones y responsables municipales y denunciado públicamente aquello que considerábamos perjudicial para los vecinos.
Y hemos comprobado algo: denunciar desde fuera es necesario, pero cambiar las cosas exige poder decidir.
Por eso Sevilla Se Levanta nace para presentarse a las elecciones municipales de 2027 y llevar al Ayuntamiento una voz independiente, municipalista y transversal, que no responda ante estructuras nacionales o autonómicas, sino ante los sevillanos.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN SEVILLA?
Sevilla está sufriendo un problema de prioridades.
Se habla de atraer visitantes, grandes eventos, hoteles, apartamentos turísticos y operaciones urbanísticas. Pero nosotros preguntamos: ¿y los sevillanos?
¿Dónde queda la vivienda? ¿El descanso? ¿Los barrios? ¿El comercio tradicional? ¿Los árboles? ¿El espacio público? ¿Los servicios municipales? ¿El derecho de nuestros jóvenes a construir aquí su futuro?
Queremos cambiar esas prioridades. Sevilla no puede convertirse en una ciudad magnífica para visitar y cada vez más difícil para vivir.
Queremos turismo, visitantes, actividad económica y empleo, pero con una condición irrenunciable: Sevilla tiene que seguir siendo de quienes viven en Sevilla.
LA VIVIENDA NO PUEDE SER UN LUJO
Una ciudad en la que sus jóvenes no pueden emanciparse y donde una familia tiene dificultades para encontrar una vivienda que pueda pagar necesita cambiar sus políticas.
Por eso planteamos una moratoria a nuevos alojamientos turísticos —VUT, AT y hoteles— y una revisión profunda del modelo de vivienda turística. Queremos recuperar para uso residencial viviendas destinadas al turismo cuando jurídicamente resulte posible e impulsar un auténtico parque público de vivienda para alquiler social.
No queremos que nuestros jóvenes tengan que marcharse ni que nuestros hijos busquen fuera de Sevilla un futuro que aquí no pueden permitirse.
Una ciudad que expulsa a sus vecinos pierde su alma. No queremos una Sevilla sin sevillanos.
EL ESPACIO PÚBLICO ES DE TODOS
La calle es de todos. No es únicamente una terraza, un escenario o un lugar para organizar eventos. Es donde camina el vecino, juega un niño, descansa una persona mayor, se desplaza una persona con discapacidad y vive una familia.
Queremos revisar la regulación de veladores y garantizar que la actividad económica sea compatible con el uso ciudadano del espacio público.
Y queremos afrontar el problema del ruido. El derecho al descanso también es un derecho. Divertirse no puede significar impedir que otros descansen.
NO A LA EVENTIZACIÓN SIN CONTROL
No estamos contra la cultura, el deporte, los congresos o las celebraciones. Estamos contra una forma de organizar la ciudad en la que parece que todo vale si genera actividad económica o titulares.
Cada evento tiene consecuencias sobre tráfico, limpieza, seguridad, ruido, transporte y espacio público, y a veces sobre la vida cotidiana de miles de personas.
Por eso exigiremos planificación, evaluación y transparencia. Sevilla no puede estar permanentemente montando y desmontando la ciudad.
UN AYUNTAMIENTO QUE FUNCIONE
La gestión municipal importa. No basta con presentar proyectos: hay que ejecutarlos. No basta con anunciar obras: hay que terminarlas en tiempo y forma. No basta con hablar de limpieza: hay que limpiar y gestionar eficientemente los residuos. No basta con anunciar inversiones: hay que saber dónde está cada euro.
Queremos mayor control sobre las obras públicas, con plazos, seguimiento y transparencia; mejorar la limpieza y la recogida de residuos y unos servicios públicos capaces de responder a todos los barrios.
El Ayuntamiento tiene que estar donde están los problemas: en los barrios.
SEVILLA NO TERMINA EN EL CENTRO
Sevilla no es solamente el Casco Antiguo. Es Nervión, Triana, Los Remedios, Macarena, San Pablo, Sevilla Este, Cerro-Amate, Bellavista, Torreblanca, Pino Montano, San Jerónimo y cada barrio.
Todos tienen derecho a una ciudad limpia, accesible, segura, bien comunicada y con servicios adecuados.
Queremos que las inversiones respondan a criterios objetivos y que ningún barrio quede condenado a esperar eternamente.
No queremos una Sevilla de escaparate y una Sevilla de segunda. Queremos una única Sevilla.
URBANISMO: PRIMERO LAS PERSONAS
El urbanismo decidirá cómo será Sevilla durante décadas y no puede reducirse a oportunidades inmobiliarias. Cada actuación tiene consecuencias sobre tráfico, colegios, centros de salud, transporte, espacios verdes, vivienda y servicios públicos.
Defendemos un urbanismo sometido al interés general y con participación vecinal efectiva. También defenderemos espacios naturales y ambientales esenciales para el futuro de la ciudad, como Tablada, el Cortijo del Cuarto y las Lagunas de Sevilla Este.
PATRIMONIO Y MEDIO AMBIENTE
Sevilla tiene un patrimonio extraordinario y debemos conservarlo. No podemos permitir que monumentos y espacios históricos se conviertan únicamente en escenarios de actividades que comprometan su conservación, como sucede con Icónica en la Plaza de España o Naturaleza Encendida en el Alcázar.
Defendemos una protección más rigurosa del patrimonio y una gestión que compatibilice el acceso ciudadano y turístico con su conservación.
Queremos recuperar y proteger el legado de la Expo 92 y frenar la especulación urbanística en la Isla de La Cartuja.
También queremos cambiar radicalmente la gestión del arbolado. Un árbol adulto no es un obstáculo: es patrimonio, sombra, biodiversidad y protección frente al calor.
Sevilla necesita más árboles y proteger los que ya tiene, con una política ambiental basada en planificación, presupuesto y objetivos concretos.
EL GUADALQUIVIR ES NUESTRO FUTURO
El Guadalquivir es un patrimonio natural extraordinario que atraviesa la ciudad.
Queremos un río vivo, limpio y cuidado, administraciones que actúen ante cualquier contaminación y una verdadera estrategia de ciudad en torno al río.
Sevilla no puede vivir de espaldas al Guadalquivir, pero tampoco entregarlo al monopolio hostelero.
MOVILIDAD: MENOS PROMESAS Y MÁS REALIDAD
Sevilla necesita transporte público, Metro, una red ciclista mantenida y segura y mejores conexiones entre barrios.
Llevamos demasiado tiempo escuchando hablar de infraestructuras que parecen estar siempre en el futuro. Queremos planificación y exigir a las administraciones competentes que cumplan sus compromisos.
El Ayuntamiento debe defender los intereses de Sevilla por encima de intereses partidistas o de grupos de presión.
UNA CIUDAD CON FUTURO ECONÓMICO
Defender a los sevillanos no significa encerrarnos, sino crear condiciones para que puedan desarrollar aquí su proyecto de vida.
Necesitamos diversificar nuestra economía, atraer empresas y sectores de mayor valor añadido, aprovechar nuestro talento universitario y profesional y dar razones a nuestros jóvenes para quedarse.
El turismo es importante, pero Sevilla no puede depender exclusivamente de él.
Queremos una economía más fuerte porque queremos una ciudad más libre, moderna y con más oportunidades.
PARTICIPACIÓN: LOS VECINOS TIENEN QUE CONTAR
Los vecinos no pueden ser importantes únicamente cada cuatro años.
Queremos escuchar a asociaciones, comerciantes, colectivos, profesionales y barrios antes de tomar decisiones y que esa participación tenga consecuencias reales.
Los sevillanos conocen sus barrios mejor que nadie.
¿PARA QUÉ NACE SEVILLA SE LEVANTA?
Nace para cambiar prioridades. Para defender la vivienda, los barrios, los servicios públicos, el espacio público, el patrimonio, los árboles, el Guadalquivir, el comercio tradicional, la cultura, una movilidad digna y el derecho al descanso.
Y para defender algo que debería ser evidente: el derecho de los sevillanos a vivir dignamente en Sevilla.
No prometemos milagros. Hay problemas que no se solucionan de un día para otro, pero algunos llevan demasiado tiempo esperando y ha llegado el momento de abordarlos.
Sevilla Se Levanta nace de la sociedad civil y quiere seguir siendo una herramienta de la sociedad civil. Somos municipalistas, independientes y transversales. Nuestra prioridad está por encima de cualquier otra: Sevilla.
No queremos una ciudad diseñada únicamente para quien viene de fuera. Queremos una ciudad que cuide a quien se levanta cada mañana aquí, trabaja aquí, estudia aquí, tiene aquí su negocio, ha criado aquí a sus hijos, quiere jubilarse aquí o simplemente quiere quedarse.
Una ciudad no se mide únicamente por sus turistas, sus hoteles o sus grandes eventos. Se mide por cómo viven sus vecinos.
Queremos recuperar la vivienda, el espacio público, los barrios, la confianza, la participación y la idea de que el Ayuntamiento está al servicio del ciudadano.
Queremos recuperar algo todavía más importante: la sensación de que Sevilla puede decidir su propio futuro.
Por eso presentamos una alternativa municipal nacida aquí, que quiere trabajar aquí y pedir a los sevillanos que participen, opinen, critiquen, propongan y ayuden a construirla.
Porque Sevilla Se Levanta no puede ser el proyecto de unas pocas personas. Tiene que ser el proyecto de una ciudad.
Una ciudad con problemas, pero también con talento, patrimonio, capacidad, historia y futuro. Una ciudad que no necesita resignarse ni aceptar que las cosas sean siempre igual.
Sevilla Se Levanta. Y lo hace para que Sevilla vuelva a estar, ante todo, al servicio de quienes la viven.
PARTE 2
Sevilla necesita un Ayuntamiento que gobierne para los sevillanos y no para las ejecutivas de los partidos ni los grupos de presión.
Desde Sevilla Se Levanta consideramos que lo que estamos viendo con José Luis Sanz es lo contrario: un gobierno más preocupado por la propaganda —pagada mayoritariamente con dinero público—, las grandes operaciones de imagen y determinados intereses económicos que por resolver los problemas cotidianos.
Después de tres años de gobierno, Sanz no ha cumplido en absoluto con sus promesas. Nosotros queremos hablar de la Sevilla real, la que viven los vecinos.
VIVIENDA Y TURISMO
Mientras el Ayuntamiento anuncia miles de viviendas y grandes planes, seguimos viendo promociones públicas cuyos precios no son asumibles para muchas familias, como las 125 viviendas del Pítamo, cuya comercialización tuvo que apoyarse en una inmobiliaria externa.
Este verano Sanz presentó «Sevilla Centro Vivo»: supuestamente 1.039 viviendas, 300 millones de euros y 3.500 nuevos vecinos. Pero si el Ayuntamiento quiere recuperar población para el Centro tiene que afrontar las causas que expulsan a los vecinos: turistificación, proliferación de alojamientos turísticos y transformación de viviendas y locales en productos para el visitante.
No queremos una Sevilla para visitar. Queremos una Sevilla para vivir.
Sanz afirma que no cabe ni una VUT más, pero su gobierno continúa impulsando un modelo de ciudad cada vez más orientado al turismo y a la explotación económica del espacio público.
El ejemplo de Plaza Nueva es significativo. Se han destinado alrededor de 4,5 millones de euros públicos a su remodelación y posteriormente hemos conocido que contempla veladores bajo pérgolas para establecimientos de la zona.
Desde Sevilla Se Levanta lo decimos claramente: una plaza pública no puede convertirse en el comedor privado de los negocios que la rodean.
El espacio público es de todos, no de quien puede pagar una consumición.
Mientras se invierten innecesariamente millones en un espacio con un estado razonable, seguimos teniendo barrios con carencias básicas, problemas de limpieza y de seguridad, mantenimiento y servicios sociales y equipamientos que no funcionan como deberían. Este verano se denunciaron problemas y graves carencias en el Zoosanitario municipal.
LIMPIEZA Y SERVICIOS
José Luis Sanz prometió una Sevilla limpia en tres meses. Tres años después seguimos hablando de contenedores saturados, calles sucias y una recogida de residuos que necesita refuerzos constantes.
El propio Ayuntamiento reconoce la necesidad de aumentar personal, vehículos y frecuencias. La presión turística y hostelera incrementa además el uso del espacio público y la generación de residuos.
Pero gobernar también es anticiparse. La promesa de «Sevilla limpia en tres meses» no se ha cumplido y, después de tres años, el problema no puede explicarse únicamente por la herencia recibida, el turismo o el comportamiento ciudadano. También hay que hablar de gestión.
Sevilla no necesita más promesas de limpieza: necesita un Gobierno que sepa gestionar la ciudad real.
OBRAS Y PLANIFICACIÓN
Y después están las obras, los toldos, el Puente de San Telmo y el entoldado del Centro: meses de obras, problemas de movilidad y estructuras que se colocan y desmontan poco después.
El desmontaje de la estructura del Puente de San Telmo apenas quince días después de su colocación volvió a plantear las mismas preguntas:
¿Dónde está la planificación? ¿Quién responde por los errores? ¿Quién paga los sobrecostes?
Gobernar no es anunciar. Es planificar, ejecutar y responder cuando las cosas salen mal.
Consideramos que el Gobierno de Sanz ha convertido las obras en un ejemplo de descoordinación, improvisación y falta de control: demasiadas calles levantadas simultáneamente, retrasos, molestias, acabados cuestionables, escasez de arbolado y una supervisión insuficiente.
No estamos contra las obras. Sevilla necesita inversiones. Cuestionamos cómo se están haciendo.
Queremos obras bien planificadas, correctamente ejecutadas y rigurosamente fiscalizadas, con arbolado y sombra como elementos imprescindibles. Más verde, más sombra y más espacio para el peatón, no para los veladores.
PRIVATIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO Y PATRIMONIO
Nos preocupa también el avance de políticas que, a nuestro juicio, privatizan de hecho espacios públicos.
La gala privada celebrada en la Plaza Virgen de los Reyes, con 36.000 euros aportados conjuntamente por Ayuntamiento y Junta mediante contratos de patrocinio, ha terminado incluso en una denuncia ante los tribunales.
Preguntamos: ¿es esa la prioridad que debe tener el dinero público de los sevillanos?
También nos preocupa la utilización turística y privada de espacios patrimoniales. La polémica de la gala junto a la Giralda y las propuestas para convertir lugares como la Torre del Oro en escenarios de experiencias privadas plantean una cuestión de fondo: Sevilla no puede convertirse en un parque temático.
Nuestras plazas no pueden ser simplemente terrazas. Nuestros monumentos no pueden convertirse en productos exclusivos. El patrimonio de todos no puede gestionarse pensando prioritariamente en el visitante que paga.
UNA ALTERNATIVA MUNICIPAL
Mientras tanto, PP y Vox han protagonizado crisis políticas que incluso ponen en cuestión su acuerdo presupuestario.
Nosotros no queremos que Sevilla sea rehén de pactos partidistas ni que las decisiones municipales dependan de intereses electorales.
Queremos una prioridad sencilla:
Los sevillanos.
Los vecinos antes que los visitantes.
La vivienda antes que la especulación.
Los barrios antes que la propaganda.
El espacio público antes que el negocio privado.
Los servicios públicos antes que las grandes operaciones de imagen.
La transparencia antes que los titulares.
Sevilla no necesita otro gobierno que prometa la ciudad del futuro mientras los vecinos esperan soluciones para la ciudad del presente.
Sevilla no necesita más propaganda. Necesita que la gobiernen pensando en quienes viven aquí.
Y eso es exactamente lo que defendemos desde Sevilla Se Levanta.
PARTE 3
Es evidente que el Ayuntamiento de José Luis Sanz ha dejado numerosos flancos abiertos durante estos casi tres años y medio de mandato: vivienda, limpieza, presión turística, privatización de espacios públicos, falta de sombra, derecho al descanso, apuesta por otros sectores económicos, etc.
Pero esos problemas ya existían durante los gobiernos socialistas anteriores y durante la etapa de Muñoz como alcalde. Por eso consideramos que el PSOE tampoco representa una alternativa distinta, seria y creíble al Gobierno de Sanz.
Sevilla está atrapada en problemas que se repiten de mandato en mandato, con PSOE y PP y sus respectivos apoyos. La política municipal no está afrontando los retos estructurales más allá de actuaciones puntuales y una intensa promoción turística.
Por eso la ciudad necesita un partido de profesionales libres e independientes, un partido de ciudadanos que asuman la tarea que los de siempre no han sabido ni querido acometer.
EL PSOE Y EL MODELO TURÍSTICO
Ante las propuestas del principal partido de la oposición, y teniendo en cuenta que el PSOE gobernó Sevilla durante ocho años con Espadas y Muñoz, cabe preguntar a Antonio Muñoz:
¿Ha cambiado realmente de opinión sobre el modelo turístico de Sevilla o ha cambiado de discurso porque ahora está en la oposición y se acercan las elecciones de 2027?
Cuando gobernaba, Muñoz defendía el crecimiento turístico, la captación de visitantes internacionales, la inversión hotelera, los congresos y los grandes eventos. Su gobierno impulsó estrategias para atraerlos y presentó ese crecimiento como una oportunidad para Sevilla.
Ahora habla del agotamiento del modelo turístico, de turistificación y turismo descontrolado, y reclama moratorias y límites más estrictos para las viviendas turísticas.
El problema no es que haya cambiado supuestamente de opinión. El problema es que no explica por qué.
Si cuando gobernaba ya conocía los efectos de las viviendas turísticas sobre la vivienda y los barrios, ¿por qué no aplicó entonces las medidas que ahora considera necesarias?
Si considera agotado el modelo turístico, ¿por qué durante su mandato trabajó tan activamente para hacerlo crecer?
Y si ahora considera necesario reducir los grandes eventos para recuperar la vida en la ciudad, ¿por qué debemos olvidar que su gobierno hizo de la eventización una prioridad?
Lo mismo ocurre con los veladores. Durante su gobierno favoreció cuanto pudo la ocupación hostelera de la vía pública en detrimento de su utilización por los ciudadanos.
La cuestión de fondo es si estamos ante una evolución sincera de sus ideas o ante una adaptación del discurso al clima político de 2026, cuando queda menos de un año para las municipales de 2027.
Hoy existe un evidente malestar alrededor de la turistificación, las viviendas turísticas, el acceso a la vivienda y la ocupación del espacio público. Y Muñoz parece haber desplazado su discurso hacia esos asuntos interesadamente.
Nosotros entendemos que lo hace fundamentalmente por conveniencia electoral.
Los sevillanos tenemos derecho a pedir explicaciones.
Si realmente ha cambiado de opinión, que lo diga claramente. Que explique qué decisiones de su etapa de gobierno considera equivocadas, qué haría ahora de otra manera y, sobre todo, por qué debemos creer que sus nuevas promesas son una convicción y no una estrategia para intentar recuperar la Alcaldía.
Porque gobernar es una cosa. Prometer desde la oposición es otra.
La prueba de sus nuevas convicciones no estará en lo que diga antes de mayo de 2027, sino en lo que hizo cuando tuvo la oportunidad de decidir.
Cuando existe una distancia tan grande entre lo que ahora se predica y lo que se hizo cuando se podía actuar, consideramos que no puede darse por descontada la credibilidad necesaria para pedir una nueva oportunidad de cuatro años a los sevillanos.
Es el momento de los sevillanos.
Es el tiempo de otra política con Sevilla Se Levanta.
Sevilla a 30 de septiembre de 2026