La prioridad será garantizar la seguridad general de la ciudad y la atención particular en los barrios. El desvío de policía local para la multitud sin fin de eventos que sufre Sevilla perjudica este servicio público indispensable. Por tanto, una de las principales medidas relativas a la seguridad será la de realizar una programación para que Sevilla cuente con el número adecuado de eventos, atendiendo en este ámbito a su número anual, al presupuesto municipal y a la disponibilidad material de efectivos, ya de por sí limitada.