La transparencia no puede reducirse a un trámite ni una web difícil de navegar. Debe ser una herramienta útil para la ciudadanía que permita prevenir errores y abusos, mejorar la gestión pública y recuperar la confianza en las instituciones.
Saber qué se hace con nuestro dinero, cómo se toman las decisiones y por qué, son derechos básicos de los vecinos que el Ayuntamiento de Sevilla no cumple. Un ejercicio de transparencia real permite entender, seguir y controlar la acción pública de forma sencilla y veraz.
Información clara y accesible para todos. Saber quién y qué se decide, con quién se reúne el alcalde o el gobierno municipal, qué y cómo se contrata. En definitiva, acceso real a la información y a los expedientes. Seguimiento ciudadano de la gestión. No se puede confiar plenamente en una institución que no es transparente.
Gobernanza participativa y real. Apertura de canales de diálogo vinculantes con los colectivos vecinales para acabar con el rodillo de los partidos tradicionales en el Pleno Municipal.