Movilidad sostenible
La movilidad diaria es una pesadilla y la carencia de infraestructuras de transporte un lastre del que no nos deshacemos. El modelo actual en Sevilla tiende a situaciones de embotellamiento y colapso provocados por los flujos de tráfico obsoletos y la falta de un cinturón eficiente que canalice la circulación sin saturar el núcleo de la ciudad. Las principales arterias de conexión periférica y los accesos principales sufren constantes retenciones en las horas punta por una ordenación viaria que sigue premiando los flujos radiales de paso en lugar de disuadirlos. Esta saturación impacta directamente en la red de autobuses urbanos (TUSSAM), cuya flota padece una alarmante falta de velocidad comercial al compartir calzada de manera generalizada con el vehículo privado; los carriles bus actuales son insuficientes, están desarticulados y carecen de una prioridad semafórica real en los cruces críticos. Como consecuencia directa, los tiempos de viaje resultan ineficaces y los barrios periféricos quedan desconectados del centro real en términos de tiempos de trayecto. Por último, las políticas de peatonalización se ejecutan de manera aislada y cosmética, entendidas como proyectos estéticos de “embellecimiento” comercial en lugar de formar parte de una red peatonal continua y sombreada que conecte los equipamientos, los colegios y las plazas de los barrios de manera segura y habitable.
A este déficit estructural se suma una total falta de planificación metropolitana impulsada por el Ayuntamiento de Sevilla, de acuerdo con todos los entes locales metropolitanos, y de ordenamiento urbano por parte del gobierno local, lo que condena a miles de ciudadanos a depender del vehículo privado.
Diseñar un ambicioso plan de movilidad de la ciudad de Sevilla con un horizonte temporal a largo plazo y en combinación con el plan metropolitano y con la planificación urbanística.
Ampliación de la red de metro y carril bici. Exigencia firme del avance de la red de metro y conservación íntegra de la red de carriles bici frente a desmantelamientos, además de continuar con la expansión de conexiones seguras hacia los barrios periféricos y la corona metropolitana.
Prioridad semafórica inteligente y carriles bus segregados para TUSSAM: Implantar una red de plataformas reservadas y segregadas de forma estricta para el autobús urbano, eliminando su coincidencia con el vehículo privado en las grandes avenidas de los barrios fuera del casco histórico, e introduciendo de manera inmediata la prioridad semafórica en las intersecciones para incrementar la velocidad comercial del transporte público.
Rediseño de flujos periféricos e intermodalidad en la SE-30: Reordenar el tráfico de las grandes avenidas distribuidoras periféricas para evitar que actúen como vías de paso rápido interno, complementándolo con la creación real de aparcamientos disuasorios conectados de manera directa con líneas lanzadera rápidas de autobús hacia el centro y los nodos de empleo.
Peatonalizaciones integrales y corredores verdes habitables en los barrios: Abandonar la peatonalización “isla” enfocada solo a zonas de consumo hostelero y diseñar verdaderos ejes peatonales en los barrios. Esto incluye la ampliación drástica de aceras con criterios de accesibilidad y cubiertas vegetales de sombra que conecten de forma segura los centros escolares, de salud y el comercio de proximidad. Realización de caminos escolares seguros en todos los barrios.
Creación de líneas transversales de autobús de alta frecuencia: Romper el tradicional esquema radial de TUSSAM que obliga a la mayoría de los usuarios a transbordar o pasar por los nodos saturados del Prado de San Sebastián o Ponce de León, implementando nuevas líneas periféricas y transversales directas de alta frecuencia que conecten de manera fluida los barrios entre sí sin pisar el centro urbano.
Exigencia firme para la conexión entre el aeropuerto de San Pablo con la estación de trenes de Santa Justa y San Bernardo.
Coordinación Metropolitana de Transportes: Rediseñar la movilidad bajo una perspectiva de consenso metropolitano, reordenando las líneas de autobús urbano (TUSSAM) e interurbano para ofrecer una alternativa de transporte público rápida, combinada y eficiente para los trabajadores.
