En Sevilla hay una carencia alarmante de vivienda pública destinada al alquiler social -con precios justos para rentas medias y bajas- para familias y personas con problemas de acceso a su primera vivienda. La vivienda vive su peor momento por unos precios inasumibles, ya que los inversores que especulan están comprando la ciudad y echando a los residentes de siempre, que no pueden competir contra esta nueva manera de inversión de grupos internacionales.
La multiplicación de Viviendas de Uso Turístico y Apartamentos Turísticos por nuevos barrios son una verdadera plaga que obstaculiza el derecho a la vivienda, maltrata y finalmente expulsa a los vecinos.
Retorno al uso residencial. Devolución del uso residencial de VUTs y ATs para frenar la expulsión de los vecinos y el encarecimiento de la vivienda.
Establecer y solicitar medidas efectivas ante el resto de administraciones para revertir que los fondos de inversión monopolicen el parque inmobiliario de la ciudad.
Impulso a la vivienda pública. Creación urgente de un parque de vivienda pública destinado exclusivamente al alquiler social para jóvenes y familias.
Movilizar vivienda vacía hacia el alquiler asequible. Crear un programa municipal de captación de viviendas vacías con garantías de cobro y seguros frente a daños o impagos. Incentivos fiscales.